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♥ ~ Andrey Ivanov, expediente ~ ♥

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♥ ~ Andrey Ivanov, expediente ~ ♥

Mensaje  Andrey Ivanov el Dom Jun 19, 2011 12:18 am

El frío ambiente parecía penetrar en la piel del más rudo, los tristes cánticos de alguien que se notaba sufrir, resonaban en tu cabeza. Los dedos, hacía momentos temblorosos, ahora tomaban una pequeña carta que se posaba absurda sobre la mesa. ¿Qué pasaría después de que le des una hojeada? Si es que te atrevías a hacerlo... De repente, una voz que no era la que antes se había nombrado, inundó el ambiente, con un suave eco, masculina, afeminada, ligeramente, seductora.

- Qué molestia... - esbozó, bostezando en tanto estiraba sus brazos hacia atrás, y tú aún no podías ver su rostro, tenuemente iluminado, pero sin poder ser detallado en su totalidad - Creo que le diré a Zero que no acepte más personas, esto se vuelve estúpido. - - ¿A caso él hablaba consigo mismo? Al final, sus rosáceos ojos se posaron en tí, alzando una ceja, mientras esa escasa luz iluminaba su perfecto rostro de porcelana. - ¿Cómo te llamas?

- Alzó una ceja, ante las palabras de la persona que tenía en frente, mientras aun sostenía la carta entre sus dedos, por alguna razón en especial, la había tomado, pero, no tenía intenciones de leerla, solo... Mm... No tenía explicación. Mantuvo su semblante tranquilo, aun así, calmado, el que le caracterizaba en definitiva ante las personas. No comentó realmente nada ante lo dicho con anterioridad, solo esperó a que aquella presencia desconocida se dispusiera a dirigirse a él o lo que fuera, cosa que así fue, luego de tan solo instantes realmente.- -Pidió su nombre, cosa común, supuso, lo dijo sin problemas ni objeciones, no tenía razones para implantar alguna de estas cosas en sus palabras o argumentos.- Andrey Ivanov.- Comentó, con un tono de voz masculino, maduro, por así decirlo.-

- Bah, sí, qué lindo. - su voz evidenciaba un tono irónico, y él, que estaba totalmente cansado a pesar de haber dormido un día entero, se sentó, cruzándose de piernas, dejando ver que no llevaba exactamente pantalones largos y holgados como los de un hombre, si no una especie de falda, apretada. - ¿Y cuántos años tienes? - desvió la vista hacia lo que poseían tus manos, estirando la suya, de largos dedos níveos, delgados, únicamente con el objetivo de obtener la carta.

- Hm.- Se evitó cualquier comentario a las palabras llenas de ironía de aquella persona que siquiera conocía, sin observarle realmente, solo sosteniendo.. Mm.. Una expresión atenta, por más que no fuera así. Su mirada seguía clavada en aquellas orbes rosáceas, sin interesarse realmente en otra cosa que no fueran aquellos ojos tan llamativos, que siquiera alcanzaban a atraparle por completo. Colocó la mano que no sostenía la carta, dentro del bolsillo delantero de su pantalón. Observando el objeto dicho a la que el contrario quiso tomarlo, sin impedírselo realmente.- 29 años.- Dijo, en respuesta a la cuestión planteada.-

- ¿Y de dónde vienes?- ambas manos del joven, se posaron sobre sus largos cabellos castaños, deslizándolos hacia arriba, aburrido.- No sé tú, pero yo tengo hambre. - dijo como si nada, llevándose una mano al estómago- ¿Dónde están los sirvientes cuando uno los necesita?

- Soy de Rusia.- Comentó, solo eso dijo. No pensaba mantener una conversación fuera de la 'debida', de la que tenían que mantener. Esa especie de... interrogatorio, al cual se estaba sometiendo solo para poder entrar a ese juego que se llevaba a cabo dentro del lugar. Inútil le parecía, las demás palabras que podrían salir de la boca de aquella persona desconocida. Solo le interesa, acabar con la situación rápido. No era impaciente, pero tampoco estaba a gusto con tener que revelar más de una cosa que no querría, pero que podría ser necesaria.-

- Mhn ~ - sus propios dedos se hundieron dentro de los rosáceos labios, en una acción levemente morbosa, seductora, el 'niño', sostenía éstos con indiferencia, como si todo lo que hiciese fuera sin querer. - ¿Eres algo en especial...?

- Soltó un suspiro leve, imperceptible, mientras entrecerraba sus ojos, parpadeando un par de veces, sin inmutarse por las acciones que llevaba acabo el chico que tenía enfrente.- Vampiro.- Dijo, seco, con un tono de voz bastante... Mm... agresivo, por así decirlo... autoritario y algo frío, tal vez definiría un poco más, la magnitud de su voz y el desdén ante la otra persona realmente.-

- Ah - te observó de arriba abajo, quitándose los dedos de la boca, dejando que un pequeño y delgado hilo de saliva bajara con sus manos que se movían nuevamente hacia su estómago, presionándolo - en serio, tengo hambre... ¿Y cómo andas en la cama... arriba, abajo? -preguntó, sin inmutarse para nada, como si fuese algo cotidiano que te preguntaran qué rol cumples al follar. -

- Murmuró algo realmente incomprensible, aunque lo más probablemente fuese que de su boca varias groserías hubiesen salido. Daba igual, no importaba que tipo de quejas pudiese tener, contestar, tendría que hacerlo. De todas formas, vergüenza no tenía de decirlo, sabía perfectamente el rol que cumplía en la cama y no le costaba en nada comentarlo.- Activo.- Dijo, cruzándose de brazos, con un tono de voz desdeñoso.-

- Ya... - tosió, abrazándose a sí mismo, dejándose caer de a poco de la silla, con la cabeza colgando a un lado de su pierna, con una expresión impasible, aburrida.- Creo que esta conversación no va a ningún lado. ¿Podrías contarme cómo eres?... - dudó - no es que me intereses o algo así, pero me obligan a saberlo, qué va. Ni que estuviese ligando...

- Comenzaba a cansarse del interrogatorio y de la situación en sí. Más de una vez pensó en irse, pero, ¿Por qué lo haría? Sería bastante aburrido el rendirse antes de comenzar a jugar, debería de soportar esas tediosas preguntas que sin duda le estaban poniendo de malhumor, por así decirlo.- Bueno...- Comenzó a hablar. No le agradaba el describirse a sí mismo, siquiera el hablar sobre él, pero, que más daba... Sin darse cuenta, hacía rato que ya lo estaba haciendo.- Soy alguien muy malhumorado que no soporta demasiado a las multitudes, aun así, esto no me impide relacionarme con ellas. Puedo expresarme y entablar una conversación con una persona sin ningún problema. No conozco lo que es ser tímido, soy bastante... descarado y sinvergüenza, directo sería la palabra correcta. Digo groserías con frecuencia y generalmente me dirijo a las persona con este tipo de palabras, claro, esto es si la persona con la que estoy hablando me cae muy mal. Es difícil hacerme sonreír, no me gusta mucho hacerlo, aunque no es imposible. Muchas veces mi sonrisa tiene tintes maliciosos, depende de la situación... Mm...- Pensó un poco más, para seguir hablando.- No soy muy amable, pero algunas veces puedo haber una excepción, en especial cuando hay alguien que me gusta o agrada. Con generalidad soy muy tranquilo y me gusta dormir bastante, pero también soy... algo travieso y me gusta hacer bromas, en eso conservo tal vez, mis actitudes infantiles, a pesar de ser ya un adulto en realidad. Soy rudo y un poco agresivo de vez en cuando. No me gusta mentir, pero de vez en cuando lo hago, por conveniencia tal vez. No soy muy sensible, pero tengo un lado 'tierno', aunque me cuesta mucho sacarlo a flote. De vez en cuando, puedo hacerlo surgir solo por gusto, por engañar a alguien, dependiendo de mu situación. Pero cuando me muestro sensible realmente, puedo ser bastante considerado y dulce, pero no demasiado porque no me agrada ser del tipo de personas empalagosas... Me desagradan.- Culminó, manteniendo ese semblante frío, como le era costumbre.-

- ¿Y qué te gusta hacer? ... ¿Qué no te gusta? Dios, qué preguntas más estúpidas. - cambió la actitud de decaimiento por una más activa, levantándose de su lugar y acercándose a tu persona, mirándote, con una pequeña sonrisa casi invisible en el rostro. Allí recién podías notar cómo iba vestido, la forma en la que su estómago estaba al descubierto, y de éste era notorio el arete que atravesaba el ombligo. La 'falda', apretaba sus piernas, y una camisa enorme era lo único que cubría sus hombros. -

- ... Ya lo creo.- Comentó ante lo último dicho por el contrario, evitando las preguntas tan solo unos segundos, pensando unos momentos, en que mierda diría. Lo básico, seguramente, no se iba a explayar demasiado, no había motivo, para esas preguntas tan simples.-... Me gusta: Dormir, el vodka, o cualquier bebida que contenga alcohol, la tranquilidad, los ambiente fríos, las noches de luna llena, los días de lluvia o de cielo nublado... Un poco de soledad, también, pero no definitiva.- Pensó con rapidez, algunos de sus disgustos, para poder pasar por fin, de aquella pregunta.-... Me desagradan: Los ambientes muy calurosos, las multitudes copiosas, lo empalagoso o demasiado dulce, las personas que son tiernas o demasiado sensibles, que osen despertarme en mis siestas o cuando duermo, da igual. Que me den demasiado cariño o cosas por el estilo. Un poco me parece bien, pero solo eso, un poco.- Terminó, soltando un gruñido, en forma de queja.-

- ¿Tienes alguna manía...? ¿Tal vez una adicción... fobias? Me siento como haciendo una ficha médica - se rió, extendiendo su mano para devolverte la carta, cruzándose de piernas aunque estuviese parado, dándole un aspecto algo extraño, que nunca había dejado de tener, a decir verdad. - ¿Traes algo?

- Bien, no tengo ni fobias ni adicciones y en cuanto a manías...- Pensó unos momentos, para luego responder de forma concreta y sin dudar ni titubear.- Mm.. Tiendo a revolver mi cabello con frecuencia, sin motivos aparentes, solo.. Lo hago. Supongo que eso es una manía que puedo llegar a tener.- Terminó por decir, contestando a las preguntas hechas. - Y no.. No traigo nada en especial, solo ropa y cosas básicas.-

- ¿Alguna vez cometiste un delito? - preguntó, al azar, como si no le importase realmente tu reacción. - ... Quiero escuchar un poco de tu historia, después de todo, si vas a vivir en mi Mansión quiero saber... Bueno, en realidad no quiero, pero... -miró hacia un lado, confundido por lo que él mismo decía- solo cuéntame, y no me aburras.

- Revolvió sus propios cabellos, colocando una manos sobre su nuca, rozándola con levedad, entrelazando sus dedos con su pelo, quedándose así, unos momentos, para luego responder. Su historia... Que tedioso. Verdaderamente tedioso. Una dolor de cabeza realmente, tener que contar, su maldita historia. ¿Qué objetivo tenía? Seguramente ninguno... Que molestia, lo único que podía pensar, pero, aun así, comenzó, lentamente, a comentar su vida hasta el momento.- Mi madre murió en cuanto me dio a luz, y mi padre no quiso quedarse conmigo, por razones que obviamente desconozco. Viví hasta más o menos los tres años en un orfanato, hasta que una pareja bastante joven decidió adoptarme. A los cinco años me enteré de que era portador de una enfermedad de la sangre llamada [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo], la cual no me permitió mantener una infancia común y corriente, debido a la debilidad y el constante cansancio que mi cuerpo padecía y mucho bla-bla-bla.- Hizo una pausa, tratando de ver que más comentar, algo breve sin explayarse mucho ni profundizarse demasiado en su vida.- Ah, sí... Además, este cáncer también me llevó a contraer [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo], que también es una enfermedad de la sangre. Debido a estos problemas, mi cuerpo siempre fue débil, eso es obvio. Pero, en la actualidad ya no lo es tanto. A los doce años, mis padres adoptivos tuvieron un accidente fatal, que culminó con la muerte de ambos. Frente a este hecho, heredé todo el dinero que ellos habían juntado durante toda su vida. Viví solo desde ese momento, no volví al orfanato, obviamente no lo haría. Vaya mierda de lugar.- Dijo, aclarando su voz, reconociendo con esto, que se había ido del tema.- En fin, gracias al sustento económico que conseguí desde arriba obviamente, logré llevar a cabo los tratamientos necesarios para mantenerme medianamente saludable. Fui bastante feliz, o sea, no me sentía triste por estar solo, estaba bien y no me importaba no tener compañía, ni me importa mucho ahora tampoco. No hace mucho decidí salir de viaje, por todo el mundo, viví durante algunos años en Italia, pero abandoné aquel país en cuanto comenzaron a aflorar nuevamente los peores síntomas de mis enfermedades, además, allí por fin descubrí mi verdadera raza. No me la creí al principio, pero logré comprender al paso del tiempo. Finalmente, terminé en este lugar y en esta puta entrevista.- Terminó por decir, volviendo a colocar sus manos dentro de los bolsillos del pantalón.-

- Solo algo más.. -miró hacia un lado, luego hacia el otro- ¿qué pretendes de mí? ¿qué buscas en este lugar?


- Puff.. Solo quiero el dinero y tal vez algo de diversión, no sé, cosas por el estilo.- Comentó, con total tranquilidad, sin mucho más que agregar, solo... quedándose en silencio, esperando... mm.. Nada en realidad, solo esperando.

- Ya... creo que eso es todo lo que quería saber. -se volteó, dejándote la vista de su cuerpo de espaldas, en tanto caminaba moviendo las caderas cual mujer bastante llamativa, llevándose una mano al cabello, peinándolo - ¡Oi, ustedes flojos! ¡Escuchen esto! - pudiste oír, en tanto decidiste esperar. ¿Qué había sido eso? ¿A caso ya estaba todo? ¿Alguien te dejaría pasar? ¿O qué? ¿Deberías moverte?...

- Soltó un nuevo y último suspiro, chasqueando la lengua, frunciendo el ceño de forma notoria. Esa mierda de cuestionario, interrogatorio, quién sabe qué en realidad había tomado mucho tiempo y había sido por demás tedioso. Una mierda, figurativamente hablando claro, pero en fin, una verdadera mierda. Se quedó, esperando, en realidad, no tenía idea de qué, pero se mantuvo allí. No iba a moverse, ¿Para qué hacerlo? Dar un paso, sería perder todo ese 'esfuerzo' que había llevado acabo en esa especie de entrevista. El irse de ese lugar, sería abandonar lo que había tenido que 'sufrir' o pasar hacía unos momentos y dejarlo allí, suspendido en el aire, sin saber para que mierda lo había hecho en realidad. Se cruzó de brazos nuevamente, ya no tenía idea de qué mierda hacer siquiera. Se dejó estar sobre una pared, mientras fijaba su mirada en ninguna parte del lugar en especial. Decidió no pararse a pensar, en que mierda había sido lo anterior, ni en las actitudes de aquel tipo, solo... Puff.. No importaba y punto. No pensó mucho más, y su mente quedó en blanco. Cerró sus ojos y luego los entreabrió, sintiendo el silencio solamente, de la habitación en la que antes había habido dos voces 'conversando'.-


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Imágenes:
Spoiler:
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Serie/Vídeo juego/Manga al que pertenece tu personaje: Original - [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] -
Nombre Real de tu personaje: No tiene

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"Levantó la cabeza y observó el inmenso océano negro frente a él. Las estrellas salpicaban el cielo, como si estuviesen encargadas de señalar la línea de demarcación entre el oleaje y el firmamento.
"Una noche bastante bonita para morir", se dijo."

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Re: ♥ ~ Andrey Ivanov, expediente ~ ♥

Mensaje  Kida Masaomi el Dom Jun 19, 2011 2:24 am

-Me acerqué sigiloso, al hombre que estaba esperando en el lugar, desde hacía unos momentos.-... Señor.- Dije, con una voz poco tímida.- El amo ha dicho que está todo en orden así que... Bienvenido.- Sonreí levemente.- Disfrute del juego~ - Solté una risita leve y luego de esto, me alejé, despacio, calmado, sin volver mi vista hacia atrás.-

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